Nadie ha probado el canal desde fuera
La organización sabe que el buzón existe, pero nunca se ha comprobado el proceso desde que una denuncia entra en el sistema hasta que se cierra.
Un equipo experto presenta casos de prueba en tu sistema interno de información, documenta cada paso del proceso y entrega un informe independiente sobre el cumplimiento de plazos, las garantías, el procedimiento y la eficiencia del proceso.
La mayoría de las organizaciones cuentan ya con un software para recibir comunicaciones. Pero ¿qué ocurre con ellas hasta que se cierran?
La organización sabe que el buzón existe, pero nunca se ha comprobado el proceso desde que una denuncia entra en el sistema hasta que se cierra.
La ley da siete días desde que se recibe la comunicación. ¿Se cumple con el plazo? ¿Qué ocurre si el responsable está de vacaciones?
Formularios que registran la IP, respuestas que llegan a un buzón genérico, adjuntos con metadatos: el informante queda identificado sin quererlo.
No existe registro de la fecha de entrada ni de cada paso de la gestión y, por tanto, no hay forma de acreditar que el canal funcionó correctamente.
Un instructor que interroga sin escuchar, o que tarda semanas en contestar, invalida el proceso más rápido que un fallo técnico.
El software puede ser impecable y el procedimiento interno seguir sin funcionar. La responsabilidad no se subcontrata.

El recorrido interno de una denuncia: un proceso que pocos conocen
Y las buenas prácticas internacionales nos ayudan a fijar los estándares que nos permitirán mantener y mejorar nuestro sistema.
La normativa no exige únicamente disponer de un canal de denuncias. Implica diseñar y mantener un sistema interno de información completo, con una serie de componentes que harán verdaderamente efectivo el proceso. Todo esto puede comprobarse con una auditoría del sistema, y eso es exactamente lo que hacemos.
Un equipo de profesionales experto en gestión de canales de denuncia utiliza el sistema igual que lo haría una persona informante, con un caso diseñado a medida del sector y de la organización.
El proceso se desarrolla bajo estricta confidencialidad. Únicamente la persona responsable de la contratación conoce que se trata de una simulación, garantizando así que la experiencia reproduzca con la máxima fidelidad posible las condiciones de un caso real.
A partir de ahí se miden tiempos, calidad del trato, seguridad de cada intercambio de información, procedimiento y mucho más. La verificación avanza al ritmo que marque el propio proceso.

La auditoría se organiza en tres alcances. El informe separa los hallazgos de cada uno, para que se pueda actuar sobre el que corresponda.
Comprobamos que el sistema interno de información responda a lo que exige la normativa aplicable, incluso con una visión ambiciosa basada en buenas prácticas internacionales que nos ayuden a definir recomendaciones y mejoras.
Contrastamos lo que dice el Procedimiento de gestión de informaciones interno con lo que ocurre cuando entra una comunicación de verdad.
Cómo se trata a quien decide usar el canal dice mucho sobre el proceso. Esa parte no aparece en ninguna auditoría documental.

Seguimos una metodología profesional que nos lleva a un resultado práctico y efectivo.
Los casos entran por las vías públicas del canal como lo haría una persona informante real. Nadie dentro de la organización puede reconocer que se trata de una prueba, y ahí está todo el valor del ejercicio.
Cada acción deja trazabilidad de tiempo y forma. El informe no reconstruye recuerdos: transcribe un registro.
El buzón sigue disponible para las comunicaciones reales durante toda la verificación, realizando la auditoría de manera auténtica pero sin afectar al día a día de la organización.
El proyecto lo dirigen abogados en ejercicio, colegiados, y profesionales con amplia experiencia y formación en materia de gestión de canales, y se trabaja bajo la más estricta confidencialidad.
Revisadas por abogados, auditores, ingenieros informáticos, detectives y criminólogos.
Reunión inicial con el responsable del proyecto para definir el alcance, el número de casos, la metodología y los objetivos. Será la única conversación abierta durante todo el proceso hasta su finalización.
Construimos comunicaciones verosímiles y adaptadas al sector, con hechos ficticios pero coherentes. Ninguna implica a personas reales ni a terceros identificables.
Los expertos inician el proceso como lo haría la persona informante: utilizando las vías existentes, con diferentes maneras de comunicar e identificarse, y dejando trazabilidad de todo.
Sostenemos la interlocución como lo haría una persona informante: aclaraciones, aportación de documentos, preguntas. Medimos los tiempos reales y lo documentamos.
Entregamos el informe de la auditoría y lo defendemos en una sesión con el responsable del proyecto. Se presentan las conclusiones finales y las recomendaciones de mantenimiento y mejora del sistema.
Diseñado para organizaciones que quieren saber si su sistema funciona de verdad.
¿Qué obtiene la organización?
Un documento experto que acredita cómo funcionó el sistema, con estadísticas, indicadores e información significativa. Los apartados son siempre los mismos; la extensión depende del número de casos y de países verificados.

Documento formal y fundamentado: qué se probó, qué funcionó y qué no.
Cronología minutada de cada comunicación, con los tiempos reales frente a los plazos legales y las transcripciones literales.
Cada hallazgo con su severidad, el requisito o la buena práctica afectada y la evidencia que lo sostiene.
Lectura de los resultados frente a la Ley 2/2023, la Directiva (UE) 2019/1937 y las mejores prácticas internacionales, como la ISO 37002 o la ISO 37008.
Acciones concretas ordenadas por impacto y esfuerzo, con responsable sugerido y plazo. Sin recomendaciones genéricas.
Capturas, registros, correos y pruebas. Todo referenciado desde el informe.
El informe es un documento de trabajo que sirve para determinar, de forma objetiva e independiente, si el sistema está correctamente diseñado, implantado y funcionando conforme a los requisitos legales y a los procedimientos internos de la organización.
Mystery Whistleblower es un servicio de Becompliance, S. L., firma con más de veinte años en cumplimiento normativo. Nuestros expertos evalúan el sistema interno de información desde la parte legislativa, empresarial y social de la organización.

Presidente
Dirección jurídica del servicio y criterio último sobre los hallazgos del informe.

Socia directora
Diseño del alcance de cada verificación y relación con el responsable del proyecto.

Director de operaciones
Coordinación de los alertadores y control de los plazos de cada caso de prueba.

Servicios corporativos
Documentación, trazabilidad del expediente y entrega del informe.

Director de sistemas
Verificación técnica del canal: trazas, metadatos, cifrado y anonimato real.
Verificamos canales de empresas pequeñas, grandes, públicas, privadas y grupos de empresa con filiales en España, el resto de Europa y Latinoamérica, con alertadores locales cuando el idioma o la cultura del país lo requieren.
España · EU · México · Perú · Panamá · Chile · Ecuador · Guatemala · Colombia · Argentina · Costa Rica · EEUU
En grupos con varias filiales la verificación se reparte por países manteniendo un único informe consolidado, con un capítulo por jurisdicción.

Las que salen en casi todas las primeras conversaciones.
Sí. Es un encargo del titular del canal sobre su propio sistema, no una denuncia falsa presentada por un tercero: no se acude a ninguna autoridad, y los hechos son ficticios y no señalan a nadie, así que no hay ni simulación de delito ni imputación.
La simulación se desarrolla bajo un principio de conocimiento restringido. Únicamente las personas estrictamente necesarias para la planificación y contratación del servicio conocen su naturaleza, con el objetivo de preservar la espontaneidad del proceso y obtener una evaluación lo más fiel posible al funcionamiento real del sistema.
No. Los casos se dosifican para no saturar el canal, no requieren investigación de campo y se retiran al cierre.
La duración la marca el propio canal, no nosotros: si la organización agota los plazos legales, la verificación dura lo que duren esos plazos, porque medirlos es parte del trabajo.
Sí, en más de diez países entre España y Latinoamérica, y también en empresas cuyas filiales se encuentran en Europa. Los casos y las referencias normativas se adaptan a la jurisdicción de cada filial, y el grupo recibe un único informe con un capítulo por país.
No necesariamente. Podemos evaluar tanto sistemas ya implantados como proyectos en fase de diseño o implantación. En el primer caso, analizamos su funcionamiento real; en el segundo, identificamos posibles deficiencias antes de su puesta en funcionamiento.
Descubre sus puntos fuertes, identifica sus brechas y recibe un plan de mejora.
O llámanos al (+34) 915 450 326. La primera conversación sirve para acotar el alcance y no compromete a nada.